Pregunta 17: “El miedo es el camino al Lado Oscuro de la Fuerza”

Pregunta 17: “El miedo es el camino al Lado Oscuro. El miedo lleva a la ira. La ira lleva al odio. El odio lleva al sufrimiento. El sufrimiento al Lado Oscuro”. 

¿Que verdad teológica se esconde tras esta afirmación?

Firmado: ¡Un Friki!


Agradecemos a este autodenominado friki su pregunta, que nos da la oportunidad de abordar un tema tan arduamente deseado por nos. Esta afirmación es esgrimida por el maestro Yoda en el Episodio V de la saga Star Wars (si no recuerdo mal). Esta película habla de la Fuerza como el principio que fluye en todas las cosas y de todas las cosas, capaz de influir en la realidad, Fuerza que puede ser controlada para el bien o para el mal, y que, en cierto modo, determina el devenir de la historia. Aunque pueda parecer un simple mito que da origen a una película, hay mucho más de fondo de lo que podemos pensar.

En la década de los años 60, comenzó a gestarse un nuevo movimiento espiritual denominado “Nueva Era” o “New Age”. Los exponentes de este movimiento decían que estos dos milenios han coincidido con la Era de Piscis, en que el cristianismo ha impuesto sus dogmas y su visión de la realidad, en cierto modo expresando pero al mismo tiempo limitando la verdad que todo ser humano posee en su interior. En tal sentido, dicen ellos, hemos llegado a un momento de plenitud de conciencia de la humanidad y de cambio de ciclo que se cristaliza en un cambio hacia la Nueva Era: la Era de Acuario. El movimiento New Age asegura que la divinidad está en todo y fluye en todo, y que especialmente en el hombre ha tomado conciencia de sí misma; que la verdadera identidad del hombre es divina, y que el hombre debe tomar autoconciencia de esta divinidad, de esa energía presente en todo, y especialmente en él. Esta conciencia de “ser dios”, de que “dios es todo”, trasciende todos los dogmas y las religiones, todos los ritos y mandamientos, que son sólo una expresión imperfecta de esta verdad al haber comprendido sólo una parte de “la verdad que somos”; por ello, es necesario dejar atrás todas estas formas concretas de fe, para vivir esta espiritualidad global. Dios no es “Alguien”, es “Algo”, impersonal, una fuerza o energía, una presencia con la que no se puede dialogar, ya que no escucha pues no es personal; por lo tanto, la oración no tiene sentido, y deja lugar a la meditación, que es centrarse en uno mismo para descubrir la presencia de esa energía divina en nosotros.

¿? ¿Qué tiene que ver esto con la frase del Maestro Yoda, o con Star Wars? Todo. El episodio V de la saga se ideó y se rodó precisamente en esta década, aunque salió a la luz en el año 1977, y supone una de las primeras cristalizaciones de la corriente New Age en el cine. La Fuerza es esa energía vital que está en todo e influye en todo, y que el hombre puede controlar y poner a su servicio; los miniclodianos serían esas presencias divinas en nosotros capaces incluso de concebir una vida (como se dice en el Episodio I); la Fuerza es al final un destino incontrovertible que determina el curso de la historia (como se ve por la profecía de que el elegido devolvería el equilibrio a la fuerza); cuando uno adquiere esa comunión con la Fuerza, su cuerpo simplemente desaparece y asciende a un estado de vida meramente espiritual y superior (como se ve cuando muere un Yedi en estado perfecto); la Fuerza “fluye” en todo y es la verdadera realidad de las cosas, que no todos pueden percibir; los Yedi no son religiosos en sentido estricto, ni hablan de Dios ni tienen ritos, dogmas o mandamientos, sino que simplemente viven una corriente espiritual como privilegiados o iluminados; la Fuerza no es “Alguien”, es “Algo”; por ello, el Yedi no ‘ora’, sino que ‘medita’ entrando en sí mismo para entrar en comunión con la Fuerza. Así, la saga Star Wars se posiciona claramente en la línea New Age; la influencia de la concepción de la Fuerza según los Yedi ha sido tan fuerte, que se ha fundado una religión con estos conceptos que cuenta con más de 500.000 adeptos en el Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda [1].

Esto nos permite poner la afirmación del Maestro Yoda en su contexto real, y por tanto comprender que no existe en sentido estricto una verdad teológica sobre dicha afirmación, sino más bien teísta, o mejor aún, panteísta. De hecho, para la New Age lo más parecido al Lado Oscuro no sería sino la Iglesia Católica.

No obstante, podríamos hacer una lectura cristiana también de esta frase. Comencemos. “El miedo lleva a la ira”. El miedo, desde el punto de vista fisiológico, es una reacción del organismo ante una amenaza, que puede llevar a dos posibilidades: la huida o la agresividad. Por ejemplo, ante una amenaza, un gato huye, pero si no tiene escapatoria o el rival le es vencible, se enfrenta. El ser humano tiene la complejidad del alma, y eso hace que sus reacciones no sean sólo fisiológicas, sino también psicológicas y espirituales, libres y por tanto responsables. La ira en tal sentido, podría darse en respuesta a un miedo, como respuesta agresiva a un estímulo negativo. Ante el miedo a quedarme solo o ser despreciado, prefiero mandar a todo el mundo a la porra; ante el miedo a perder autoridad ante mis hijos, reacciono con ellos con ira y suficiencia; ante el miedo a que alguien me haga daño, prefiero herirle yo primero. En tal sentido, el miedo ciertamente puede llevar a la ira.

“La ira lleva al odio”. Evidentemente, cuando uno se deja llevar por la ira, puede acabar odiando, precisamente porque la ira no consigue colmar el deseo que se esconde detrás del miedo, que es el deseo de seguridad; de hecho, la ira fomenta las enemistades y desconfianzas, y genera en el airado una sensación aún mayor de inseguridad, y una agresividad aún mayor para poder mantener su posición; hace que perciba a los demás como enemigos o rivales, y fácilmente puede llevarle al odio, al encontrarse con un ambiente hostil que él mismo ha generado.

“El odio lleva al sufrimiento”. La ira y el odio llevan a la persona a un aislamiento en su falta de seguridad que le hacen sentirse solo, ya que nadie se atreve a acercarse a esa persona, o ella misma no es capaz ya de confiar en nadie, al ver en cada persona una amenaza a su seguridad o un enemigo potencial. La soledad es el mayor sufrimiento del ser humano, de quien dijo el Señor: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2, 18). Por ello, el odio lleva al sufrimiento, no sólo de los demás, sino también del que odia, que finalmente encuentra cómplices de su odio, pero no amigos, y acaba recluido en su fortaleza interior de miedo, ira y odio, y así sufre, y acaba odiándose a sí mismo porque en el fondo descubre que él mismo es la causa de su propio sufrimiento.

“El sufrimiento lleva al Lado Oscuro”. Este sufrimiento depresivo y amargado saca lo peor del ser humano, y le conduce al Lado Oscuro, que es la desesperanza, la creencia de que ya no hay remedio, y de que todo va a seguir como está y de que el amor no es una posibilidad, sino un mito. Este es el camino que diseña Satanás para los que quiere hundir en su propia miseria, ya que es el camino que él mismo siguió en su caída.

Veamos la contrapartida. El miedo surge como una conciencia de la propia limitación y de las amenazas que nos rodean, y en tal sentido, es un sentimiento que proviene del pecado, que ha roto la seguridad en que Dios nos creó al principio. La frase más repetida del Evangelio es “no tengáis miedo”. ¿Por qué no hemos de temer? Porque nuestra vida está en manos de Dios. “Ni siquiera un pájaro cae en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues” (Mt 10, 29 – 31). El miedo se vence con la fe, que no es otra cosa que la confianza en el poder y el amor de Dios, que cuida de nosotros y nos sostiene. Esta confianza es la que permite vencer el miedo. Esta seguridad que da la fe, frente a la ira, conduce a la paz, que es reposo del corazón y permite tratar a los demás con indulgencia y paciencia. De esta confianza, frente al odio, brota el amor, que encuentra en los demás imágenes de Dios y es capaz de amar sin esperar nada a cambio. Y de esta confianza, de esta paz y del amor, frente al sufrimiento, brota el gozo, la alegría y la felicidad de saberse amado por Dios y de ver la vida que el amor despierta en los demás. Es precisamente el amor quien es capaz de romper el círculo infernal que conduce a la ira, al odio, y al sufrimiento. El que ama, es capaz de responder al mal con bien, de amar incluso a los enemigos y de paliar el sufrimiento de los hermanos, sobre todo de los que  sufren y están solos. Por lo tanto, “Dios nos da la Confianza, la Confianza lleva a la Paz, la Paz lleva al Amor, y el Amor lleva al Gozo”. Este sería la afirmación cristiana y la contrapartida de esta frase fatalista. Dios es capaz de romper la espiral de la violencia y la autodestrucción, puesto que ha vencido el mal en la cruz.

Aquí tenéis una presentación (sólo para ordenadores) sobre la New Age que os permitirá comprenderla más profundamente: http://prezi.com/q1onrdnjab2b/?utm_campaign=share&utm_medium=copy .

Aquí tenéis el link a un documento de la Santa Sede sobre la Nueva Era: http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/interelg/documents/rc_pc_interelg_doc_20030203_new-age_sp.html .

Un comentario en “Pregunta 17: “El miedo es el camino al Lado Oscuro de la Fuerza”

  1. Muy interesante . Yo le pido a Dios que me ayude a amar de esa manera pero es dificil ¿verdad? Sin El imposible

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