Pregunta 31: ¿Puedo comulgar si convivo con alguien sin estar casado?

Si vivo con una persona con la que no estoy casado por la Iglesia, ¿puedo comulgar y confesarme?

La respuesta a esta pregunta se puede dar según múltiples casos.

 a) Una pareja se solteros que convive y tiene relaciones prematrimoniales.

b) Una pareja casada por lo civil que convive y tiene relaciones prematrimoniales.

c) Una pareja de uno o dos divorciados que convive y tiene relaciones.

d) Una pareja de cualquier caso anterior que convive pero no tiene relaciones.

 a) Una pareja se solteros que convive y tiene relaciones prematrimoniales. La Iglesia, en consonancia con la Sagrada Escritura y con la Revelación, nos recuerda que el acto conyugal es el que sella el amor de los esposos y hace de ellos una sola carne, y está reservado a aquellos que han contraído matrimonio con la condiciones que Dios ha establecido para esta institución: indisolubilidad, fidelidad (con una sola persona) y fecundidad. Sólo dentro de un matrimonio verdadero y válido puede darse esta comunión total de cuerpo y alma entre los esposos a través del acto sexual abierto a una nueva vida. Por ello, las relaciones prematrimoniales no son acordes con el plan de Dios, y son desordenadas, y por tanto, consideradas como pecado. Por ello, una pareja de solteros que conviven sin estar casados, no deben tener relaciones prematrimoniales; más bien deben prepararse para el matrimonio y casarse, si es su vocación, y, si es posible, no convivir juntos: en primer lugar para evitar la tentación, y en segundo lugar para no ser causa de escándalo para los demás. Si esto no fuera posible, deben evitar tener relaciones prematrimoniales. Si no las tienen, pueden confesar y comulgar, siempre y cuando tengan la disposición de casarse y regularizar su situación, o de separarse en cuanto sea posible; y siempre y cuando, el hecho de que comulguen no sea causa de escándalo para su parroquia o comunidad.

El tema del escándalo es importante comprenderlo bien. Si dos personas conviven juntas, y la gente de la parroquia o del barrio lo sabe, aunque no tengan relaciones íntimas, pueden ser causa de escándalo para la gente si comulgan, porque la gente no tiene por qué saber que no tienen relaciones sexuales.  Si los miembros de la parroquia lo que saben es que viven juntos, pueden dar por supuesto que tienen relaciones, y la comunión puede ser causa de escándalo, porque la pareja no va a andar dando explicaciones a la gente de que conviven pero no tienen relaciones. Por ello, cuando esto sucede, es recomendable que la pareja se confiese y comulgue en otra parroquia donde la gente no sepa su situación, para evitar ser causa de escándalo.

 b) Una pareja casada por lo civil que convive y tiene relaciones prematrimoniales. Para la Iglesia el matrimonio civil entre dos bautizados no es válido, ya que el Señor quiso que el matrimonio entre bautizados fuera un sacramento, y la Iglesia ha determinado la forma en que este matrimonio se da entre los bautizados, y es mediante la boda religiosa. Por ello, dos bautizados casados “por lo civil”, no están verdaderamente casados, y por tanto, si conviven y tienen relaciones, no están cumpliendo la voluntad de Dios, y por tanto no pueden confesarse (pues no tienen propósito de enmienda) ni comulgar (pues no están en comunión con la Iglesia). Se les aplicaría lo mismo que en el primer caso. Si conviven y no tienen relaciones, pueden confesar y comulgar siempre que no sean causa de escándalo, y deben o bien casarse por la Iglesia, o separarse en cuanto sea posible si no se van a casar.

 c) Una pareja de uno o dos divorciados que convive y tiene relaciones. El matrimonio verdadero es indisoluble hasta la muerte de uno de los cónyuges. Por lo tanto, si alguien convive con una persona casada por la Iglesia y luego divorciada, está conviviendo con el esposo o esposa de alguien, y por lo tanto no puede tener relaciones con él o con ella. Ni siquiera aunque se casen por lo civil, ya que, como he dicho, para un bautizado, el único matrimonio válido es el matrimonio “por la Iglesia”. Por lo tanto, si esas personas conviven, ni deben tener relaciones íntimas, y entonces pueden confesar y comulgar, siempre y cuando no sean causa de escándalo. Sin embargo, es necesario ver el futuro de esa pareja.

Si se abre un proceso de nulidad de los matrimonios anteriores, puede pasar que, si se declara nulo el matrimonio anterior del que esté casado por la Iglesia, pueden casarse después válidamente por la Iglesia. En ese caso, podrían convivir juntos sin tener relaciones hasta que se aclare si el matrimonio anterior es nulo y puedan casarse. Pero si el matrimonio anterior no es nulo, no deben ni siquiera convivir, ya que su matrimonio es imposible, pueden ser causa de escándalo y además se ponen en ocasión de pecar.

Esto es diferente si la pareja tiene hijos. Ellos deben permanecer juntos para criar a los hijos y ser testimonio de unidad para ellos, pero sin mantener relaciones. Entonces pueden confesar y comulgar, siempre que no sean causa de escándalo para la comunidad. Pongo un ejemplo para que se entienda mejor. Los nombres son falsos.

Juan se casó por la Iglesia con Paula. Luego se separaron y divorciaron. Juan conoció a Marisa, que estaba soltera, y se casaron por lo civil y empezaron a vivir juntos, y tuvieron un hijo. Trece años después, Juan y Marisa tienen una experiencia de Dios y se convierten, y deciden empezar a vivir coherentemente con su fe. Entonces siguen viviendo juntos, pero sin tener relaciones, y criando juntos a Juan. Empiezan a confesarse y a comulgar, pero en otra parroquia, ya que los miembros de su parroquia saben su situación y se pueden escandalizar si les ven comulgar. Juan empieza el proceso de nulidad, y pasados tres años, se declara que su matrimonio con Paula fue nulo. Entonces se casa por la Iglesia con Marisa, se regulariza su situación y viven por fin como marido y mujer, y compartiendo su fe con su parroquia.

Si el matrimonio de Juan con Paula no hubiera sido considerado nulo, deberían haber convivido sin tener relaciones, hasta que su hijo hubiera sido independiente, y después lo más conveniente habría sido separarse, para no ser causa de escándalo y evitar tentaciones.

 d) Una pareja de cualquier caso anterior que convive pero no tiene relaciones. Este caso ya se ha explicado en los anteriores. Siempre que se conviva sin tener relaciones, se puede acceder a la confesión y a la comunión, pero sin ser causa de escándalo para una comunidad, y mirando el futuro de la relación y encaminándola hacia la voluntad de Dios, ya sea mediante el matrimonio por la Iglesia (buscando la nulidad de matrimonios anteriores en su caso), ya sea tendiendo a la separación para evitar la tentación o el escándalo.

 Es importante comprender que la Iglesia es Madre. Y todo lo que nos pide y orienta es por nuestro bien. El matrimonio es una realidad a la que uno accede libremente, y debe ser coherente con él. Sin embargo, es también necesario comprender que un matrimonio puede ser nulo por muchos motivos. Un matrimonio es nulo en el momento en que se celebra, no se hace nulo después. Si en el momento del matrimonio los cónyuges eran incapaces de asumir ese compromiso, o no se conocían lo suficiente, u ocultaron al otro algo que podía perturbar gravemente la convivencia (enfermedad, adicción, etc.), o se casaron sin creer en la indisolubilidad, fidelidad o fecundidad, el matrimonio puede ser nulo. Dedicaré a esto otro artículo más adelante. Si un matrimonio falla, puede ser porque sea nulo. Entonces la Iglesia tiene un sistema para investigar y determinar si un matrimonio ha sido nulo. Si es así, la persona nunca ha estado casada, y puede casarse por la Iglesia.

Es importante comprender esto: la Iglesia no anula un matrimonio, sino que declara que fue nulo, es decir, que nunca existió. Puedes completar este artículo leyendo uno más breve, con más documentación eclesial, siguiendo este enlace: ¿los divorciados pueden comulgar?

 Si este artículo te ha suscitado otras dudas, puedes escribirlas a la dirección dudasdefe@gmail.com.

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