Romance sobre la historia de la salvación (1)

La Santísima Trinidad

La Sombra de eternidad
en eterno amor ardía,
y era tanto en Él amar
que nunca se consumía,
y era tan original
el amor en que vivía
que en toda la eternidad
engendraba a Quien quería,
y era su amor tan total
que otra persona tenía,
y existiendo en Unidad
Trinidad en Dios había.

Amábanse sin cesar,
y esta era su alegría,
su regocijo era tal
que más gozo no cabía;
palabras de gran beldad
uno a otro repetían.
¡Oh, qué inefabilidad
el amor que se decían!

Esta Santa Trinidad,
dueña de Sabiduría,
trono de magna Bondad,
que de Hermosura lucía,
una y única Verdad,
cualquier cosa hacer podía:
era tal su libertad
y tal su soberanía.

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